Día Internacional de las Personas de Edad: mantenerse activo ayuda a preservar la autonomía

  • Según el INE, para 2028 en Chile habrá más personas mayores de 65 años que menores de 15.

Envejecer de manera saludable no significa solo vivir más años. También implica conservar la autonomía, la movilidad y la capacidad de realizar las actividades cotidianas durante el mayor tiempo posible.

En el marco del Día Internacional de las Personas de Edad, que se conmemora cada 1 de octubre, es importante concientizar que mantenerse activo cumple un papel fundamental para preservar la funcionalidad y favorecer una mejor calidad de vida.

“Una vida activa puede contribuir a conservar la fuerza, el equilibrio, la movilidad y la independencia. Lo ideal es no iniciar con activades complejas o de alta intensidad, sino que ir añadiéndolas de manera progresiva. Caminar, moverse durante el día y evitar pasar períodos prolongados sentado ya son formas de incorporar actividad”, explica el Dr. Tomás Maiza, geriatra del Centro del Adulto Mayor de Clínica Universidad de los Andes.

Pequeños cambios que pueden marcar una diferencia

Incorporar actividad física no requiere comenzar con una rutina exigente. Lo importante es avanzar progresivamente y elegir actividades que puedan mantenerse en el tiempo, de acuerdo con las capacidades y condiciones de salud de cada persona.

Entre las principales recomendaciones se encuentran:

  • Caminar regularmente: ajustando la distancia y el ritmo a las capacidades de cada persona.
  • Incluir ejercicios de fuerza: ayudan a conservar la masa muscular y facilitan acciones cotidianas como levantarse de una silla o subir escaleras.
  • Trabajar el equilibrio y la movilidad: contribuye a mantener la funcionalidad y puede ayudar a disminuir el riesgo de caídas.
  • Evitar períodos prolongados de inactividad: levantarse y moverse regularmente durante el día también es importante.
  • Buscar actividades agradables: bailar, caminar acompañado o participar en actividades recreativas puede facilitar la adherencia.
  • Adaptar la actividad a cada persona: ante enfermedades crónicas, problemas de movilidad o antecedentes de caídas, es recomendable recibir orientación para establecer una rutina segura.

“Nunca es tarde para incorporar más movimiento. Lo importante es que la actividad sea segura. Si bien se puede fijar un objetivo determinado por rendimiento, la finalidad principal es que pueda seguir haciendo las cosas que son importantes para su vida cotidiana”, agrega el especialista.

Mantenerse activo va más allá del ejercicio

Una vida activa tampoco se limita exclusivamente al movimiento físico. Mantener vínculos sociales, participar en actividades familiares o comunitarias, conservar intereses y estimular tanto el cuerpo como la mente también forman parte de un envejecimiento saludable.

“La recomendación es incorporar el movimiento a la vida diaria y encontrar actividades que permitan mantenerse activo, disfrutar y conservar la independencia por más tiempo”, concluye el Dr. Maiza.

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