
Halloween: qué dulces dañan más los dientes de los niños y cómo prevenir las caries
- No todas las golosinas afectan de la misma manera la salud bucal. Elegir cuáles consumir, evitar el consumo constante y mantener el cepillado son claves para disfrutar esta celebración.
Disfraces, juegos y bolsas llenas de dulces marcan la celebración de Halloween. Pero entre gomitas, calugas, chocolates y caramelos, surge una preocupación para muchos padres: ¿cuáles dañan más los dientes de los niños y cómo evitar las caries sin prohibir las golosinas?
La Dra. Claudia Naranjo, odontopediatra de Clínica Universidad de los Andes, explica que la clave está en moderar las porciones, evitar el consumo frecuente de azúcar y mantener los hábitos de higiene bucal.
“Podemos disfrutar Halloween y, al mismo tiempo, cuidar los dientes. Es importante acordar cuándo se comerán los dulces, elegir porciones pequeñas y mantener la rutina de higiene, aunque ese día lleguemos más tarde o los niños estén cansados”, señala.
Cada vez que se consumen golosinas, las bacterias presentes en la boca utilizan el azúcar para producir ácidos que dañan el esmalte dental. Por eso, más allá de la cantidad, la frecuencia con que se comen dulces también influye en el riesgo de desarrollar caries.
Una recomendación es comerlas después de las comidas, cuando aumenta la producción de saliva, ayudando a neutralizar los ácidos y eliminar restos de alimentos.
“Los padres pueden revisar junto a los niños lo que recolectaron, escoger sus favoritos y guardar el resto. La idea es que los dulces formen parte de un momento acotado de la celebración y no se transformen en un consumo permanente durante los días siguientes”, agrega la especialista.
¿Qué dulces conviene evitar?
No todas las golosinas tienen el mismo efecto sobre los dientes. Las calugas y gomitas pueden quedar adheridas durante más tiempo, mientras que los caramelos duros prolongan la exposición al azúcar, y los dulces ácidos pueden favorecer el desgaste del esmalte. El chocolate sin rellenos pegajosos suele desprenderse más fácilmente de los dientes, aunque también debe consumirse con moderación.
Durante Halloween, es fundamental mantener el cepillado al menos dos veces al día con pasta fluorada, especialmente antes de dormir y previo a salir a pedir dulces, para así bajar la carga bacteriana. En niños pequeños, esta rutina debe contar con la ayuda y supervisión de un adulto para asegurar una limpieza adecuada.
“El cuidado de la boca se construye con hábitos cotidianos. Halloween puede disfrutarse sin culpa y con límites claros, acompañando a los niños para que aprendan que comer algo dulce y cuidar sus dientes son acciones que deben ir juntas”, concluye la Dra. Naranjo.



